lunes, 7 de marzo de 2011

Only you can hurt me...

Tu mirada. Dulce mirada. Azul. Verde. Negra. Marrón. Gris. Violeta.
Según el día cambia de color, así como tus sentimientos. De repente, me abrazas y me dices lo mucho que me quieres, y al minuto siguiente me apartas, te encierras en ti mismo, te olvidas de mí. ¿Por qué eres tan bipolar? Tus continuos rechazos me hacen daño. ¿Acaso no te das cuenta? Solo quiero ser feliz, a tu lado. Pero si tú ya no quieres estar conmigo, solo dilo y deja de jugar conmigo. Porque me duele el recordar tu mirada la primera vez que se encontró con la mía, la sonrisa pícara que me lanzaste y el roce de tu mano al pasar junto a mí, dejándome una notita en el bolsillo del pantalón de una mariposa sobre una flor. Aquella mariposa era tu mirada, y la flor era yo. Te habías posado en mí y no querías echar a volar. Pero últimamente sobrevuelas otros alrededores, te alejas de mí y yo me marchito.

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